De Madrid a mi block de notas: Miradores de Madrid

Viejo escrito que apareció por primera vez en mi anterior blog (sí, ese que tuvo que desaparecer junto con mi anterior página, snif snif). Espero que os guste, que lo volváis a descubrir o leer de nuevo. 

Permitirme que empiece por el más desconocido de los miradores pero para mí es uno de los más especiales por la cantidad de recuerdos que tengo ahí. Cuando era adolescente no había más que un enorme descampado pero yo solía ir a pasear, a aislarme de todo y a contemplar la ciudad que tanto amo. Ahora se está creando un gran parque “la cuña verde” donde hay varios miradores, el más especial el que pilla a la altura de la calle Marroquina (Moratalaz) y desde donde contemplamos un gran skyline de Madrid. En serio, no sabéis lo que os perdéis. (la portada de Sueño de Cristal está realizada en ese mismo sitio)

No nos vamos muy lejos. Al vecino barrio de Vallecas. Más concretamente al Parque de “El cerro del tío Pío”. Conocido popularmente por el “Parque de las tetas” (yo tardé mucho en conocer su verdadero nombre) por las colinas que lo forman. Han puesto un chiringuito y hecho un mirador pero, sinceramente, la mejor visión de Madrid se ve desde la “teta” más alta. Un atardecer ahí es un momento único y romántico.

Y… ¿Qué podemos decir de “El templo de Debod”? Visita indispensable si paseas por Madrid. Pocas ciudades pueden presumir de tener un templo egipcio en un entorno tan maravilloso. Pocos atardeceres más hermosos. Durante el fin de semana se llena de parejas dispuestas como el Sol se esconde tras la casa de campo. Creo que no hace falta decir mucho sobre sus vistas.

Si hablamos de “El mirador de Moncloa” normalmente pensamos en el Faro (bendito Faro, la de vueltas que le están dando… Al final me quedaré sin poder subir, ya lo veréis). Pero, en el mismo intercambiador hay un amplio mirador desde donde contemplar el Faro de Moncloa, el arco del triunfo y, si el tiempo lo permite, la Sierra de Madrid.

Siguiente. La Huerta de la Partida. ¿Qué es la huerta de la Partida? Os preguntaréis. Pues se encuentra en el Madrid Río, a la altura del Puente del Rey y sus orígenes son del Siglo XVI y, como habréis deducido recibe el nombre por haber sido… Sí, una huerta (Primero para los nobles, luego se utilizó para plantar plantas medicinales). Con la Guerra Civil quedó destruida. Gracias al proyecto de Madrid Río ha sido repoblado, esta vez con árboles. Y también han decidido poner un mirador. Un mirador donde podemos contemplar perfectamente, La Almudena, El Palacio Real, la Torre de Madrid y el Edificio de Plaza España.

Y, por último, el Viaducto de Segovia. Éste es conocido, sobre todo, por haber sido un lugar habitual donde, desgraciadamente, mucha gente se ha suicidado y que llevo a tener que poner una mampara de cristal. Desde su parte superior podemos contemplar la Almudena, el Palacio Real y gran parte del Madrid de los Austrias. Muy cerca de aquí podemos contemplar una hermosa vista de la Almudena y la Muralla de Madrid… Pero de eso ya hablaremos otro día.

Se acabó el juego. Un poquito de historia sobre Madrid

Llegó diciembre y con él se acabó el plazo para participar en el juego que os había propuesto. Muchas gracias a todos los que participastéis… Espero que disfrutarais de las preguntas…

¿Empezamos con las respuestas? Y si os parece os voy contando unas pequeñas anécdotas relacionadas con el lugar que aparece en las preguntas. Espero que os guste. 😀

Empecemos… Pregunta numero 1:

  1. ¿Bajo el mandato de qué rey se construyó la primera plaza mayor?

a) Juan II                                 b) Felipe II                          c) Carlos III

Comprendo que muchos hayáis contestado que fue Felipe II (¡Qué daño hace wikipedia). Pero no. Fue Juan II. Felipe II la reformó y le dio el aspecto que podemos contemplar actualmente (exceptuando que la hizo de madera y tras varios incendios se decidió, sábiamente, cambiar el material).

Os cuento un poco. La primera plaza mayor de Madrid era conocida también como plaza del Arrabal por estar fuera del recinto amurallado. Aunque pueda parecer que tiene forma cuadrada en realidad su forma es rectangular (120x90cm).

Se la conoce también como plaza de los Juanes, ¿Por qué?

1.- Fue edificada bajo el reinado de Juan II

2.- El arquitecto que diseñó la nueva plaza (esta vez sí bajo el reinado de Felipe II) fue Juan Gómez de Mora.

3.- Tras varios incendios fue reformada por Juan de Villanueva.

4.- La estatua ecuestre que se encuentra en el medio (si habéis leído el libro sabréis por qué se llama “el cementerio de gorriones”) fue hecha por Juan de Bolonia.

5.- Fue restaurada (la estatua) después de la guerra civil por Juan Cristobal.

6.- Su pedestal lo realizó Juan Sánchez.

Curioso, ¿Verdad?

Pasamos a la segunda pregunta:

2. Madrid tiene una muralla

a) Cristiana                           b) Musulmana                      c)No se conserva la muralla original.

Esta era mas fácil y lo habéis acertado. La muralla es Musulmana. Y aunque pudiera parecer que no tiene relevancia en nuestra historia… Es todo lo contrario. Por ejemplo, ¿Cuál es el lema de Madrid? Sé que muchos diréis que es “De Madrid al cielo” pero no es así… Por cierto, ¿Sabéis de dónde viene dicha expresión? De un poema de Luis Quiñones que dice así:

Pues el invierno y el verano,

en Madrid solo son buenos,

desde la cuna a Madrid,

y desde Madrid al cielo.

El lema de Madrid es “Fui sobre aguas edificada, mis muros de fuego son”. ¿Sabéis lo que significa? ¿No? Pues a leer Sueño de Cristal 😛 También ahí os enteraréis del origen del apodo de gato 😉

La muralla de Madrid estuvo enterrada durante mucho, mucho tiempo y volvió a salir a la superficie al escavar para hacer un parking. Pero no os creáis que eso hizo que se paralizara el proyecto. No. Durante mucho tiempo la gente de alrededor, cogieron los trozos de muralla para reformar sus casa. ¡¡Llegó incluso a haber un cartel que ponía: Cascotes gratis!!

3.¿En qué siglo fue construido, en su lugar original, el templo de Debod?

a) Siglo IV a.c.                      b) Siglo II a.c.                           c) Siglo I a.c.

Sí. En el siglo II a.c. Fue construido por el rey Adijalamani y dedicado al dios Amán de Debod (padre de todos los vientos) y a Isis de Filé (Diosa de la maternidad).

Está situado en la montaña Principe Pío, donde se produjeron los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 y donde se podía encontrar el Cuartel de la Montaña, lugar donde comenzó el golpe de estado de 1936 en la capital.

¿Os ha gustado la clase de historia?

¡¡Tenemos tres personas que han acertado!! En principio iba a regalar solo un ejemplar de Sueño de Cristal y otro de Remiendos del pasado… Pero… Me da cosita que una se quede sin libro… Así que… Informo:

  • Ruth SantaMaria ⇒ Sueño de Cristal
  • Meri ⇒ Remiendos del Pasado
  • Raquel ⇒ Remiendos del Pasado

Por fi, por fi… Poneros en contacto conmigo por mail para darme vuestras direcciones y mandároslos…. Y animo también a los que habéis participado a mandarme por mail vuestra dirección y os mandaré un pequeño detalle por haberme acompañado en este juego.

Mi mail es: martasebastianperez1981@gmail.com

bicos!

De Madrid a mi block de notas: La Almudena

Hoy 9 de noviembre, los madrileños celebramos la Almudena, pero pocos saben por qué precisamente hoy se celebra este festivo en nuestra ciudad. Ni siquiera se suele saber la fecha en la que nuestra inmensa catedral fue terminada, ¿Alguna idea? ¿Y si os digo que los últimos retoques se terminaron de dar unos días antes de la boda de nuestro actual rey, Felipe VI, en el 2004? La obra de esta Catedral duró más de 100 años y fue llamado “el proyecto sin fin”. La primera piedra la puso Alfonso XII (Tatarabuelo de nuestro rey) en 1883.

La estatua original de la virgen de la Almudena fue traída a Madrid desde Tierra Santa por el Apóstol Santiago (o, más seguramente, por alguno de sus discípulos; pero queda “más chulo” que fue el mismísimo Apóstol); pero se perdió. La talla que actualmente podemos contemplar en el crucero de la iglesia está datada entre finales del siglo XV y principios del XVI y es de pino. Dicen que hubo una intermedia entre estas dos, pero si existió, está también desaparecida (¡Qué bien que cuidamos por aquí a las vírgenes!).

Pero vamos a lo importante. Tenemos la estatua original en una Madrid asediada por las hordas musulmanas y los madrileños tomaron la decisión de esconder sus objetos más preciados, entre ellos esta pequeña escultura de su virgen, cuya ubicación fue pasando, de boca en boca, generación tras generación, hasta que Madrid volvió a caer en manos cristianas (sobre el siglo XI) y la imagen pudo volver a ser recuperada.

Y aquí comienza la leyenda. El paradero de la talla había ido pasando, como ya habíamos comentado, de generación en generación; pues nos encontramos con una chiquilla, de nombre María a la que su madre fallecida le había trasmitido la información… Con tal mala suerte que la pobre María no conseguía recordar el lugar exacto. Alfonso VI que llegaba de reconquistar Toledo, volvía a Madrid con la intención de poder ofrecer a sus súbditos una visión de la famosa Virgen, enfureció al enterarse de que no se sabía el sitio exacto de la muralla donde se había ocultado y dio dos semanas de plazo para encontrarla antes de empezar a derribar todas las murallas, dejando a Madrid a la intemperie de posibles ataques.

El plazo acababa, como habréis imaginado, el 9 de noviembre. El pueblo decidió hacer una procesión en torno a las murallas buscando la intervención Divina. María, desolada, también asistió. La procesión avanzaba sin resultados hasta que al pasar por la Cuesta de la Vega, frente a un granero (Me diréis, ¿Por qué nos dice el detalle tonto de lo del granero? A continuación lo entenderéis ;P ), María gritó y el muro empezó a derrumbarse y apareció. La Virgen, intacta. 400 años después.

Y aquí viene la discusión sobre el nombre de la Virgen. Algunos dicen que como fue encontrada cerca de un granero, se le dio el nombre de “Almudena” (almud en árabe es una medida de trigo); otros dicen que viene de almudayna “en el muro”.

Y por daros otro pequeño dato, esta vez de la estatua actual. La cabeza de la Virgen tiene un pequeño orificio para poder anclar la corona. Pues en una de sus restauraciones se encontró partículas de policromía y restos de maderas más antiguas que la propia estatua. Una de las teorías es que provienen de la Imagen original (Imaginad, si es cierto, ¡¡¡tienen más de 2700 años!!!) Lo único seguro es que se conservan, actualmente, en un tubo de ensayo dentro de la peana de la Virgen.

Espero que hayáis disfrutado de esta pequeña leyenda…

Sed felices, bicos.

De Madrid a mi block de notas: Mercado de Motores

Artículo que apareció, por primera vez, en el primer número de la revista digital The Crown Magacine.

Lo reconozco. No soy una gran amante de las compras. Ir de tiendas no es lo mío. No soy de probarme mil cosas ni de mirar el mismo objeto cientos de veces. Lo reconozco.

Pero los mercados son diferentes. Hasta el aire que les rodea es diferente. Y como buena madrileña llevo el Rastro en mis venas, conozco gran parte de sus más de 3000 puestos y pasé mi adolescencia saludando cada domingo a Eloy Gonzalo.

Sin embargo, he de confesaros algo… Hace casi un año conocí, de manera casi fortuita, un mercado que me enamoró y que me hace serle infiel al Rastro. El Mercado de Motores.

Ubicado en el Museo del Ferrocarril, este mercado se proclama como estandarte de la cultura vintage y la segunda mano; compartiendo el espacio con viejos trenes situados en las vías. Un lugar único, diferente; que cada segundo fin de semana de mes se llena de música, artesanía, fotografía, muebles, ropa e incluso alimentos.

El mercado se divide en dos zonas bien diferenciadas. Fuera, los particulares; gente que desea sacar algo de dinero con todo aquello que se guarda en el desván del abuelo. Cámaras antiguas, viejas botellas de refresco o cervezas, mantelerías… Y mil y un objetos que te traerán recuerdos de otras épocas, que removerán tu alma infantil… Eso sí, recordad que las gangas vuelan, por lo que os toca madrugar.

Dentro, los profesionales. Un paseo entre los más variopintos objetos; caminar entre viejos trenes mientras contemplas ropa, zapatos, muebles, objetos de decoración, dulces… E incluso la posibilidad de apuntarte a un huerto ecológico. Todo esto rodeados por música en directo. Un lugar, una experiencia inspiradora que puedes terminar sentado en la terraza, tomando una buena cerveza, un mojito, un gin tonic… O un refresco si prefieres no tocar el alcohol. Y, por supuesto, acompañado de una hamburguesa, una pizza, etc…

El Mercado de Motores es un imprescindible, un lugar único, diferente, que engancha y que, tanto si compras algo como si no, te dejará un gran sabor de boca. Estoy segura de que mi amado Rastro comprenderá que le sea infiel un fin de semana al mes. El resto de los domingos me tiene disponible.