El sueño de escribir: Aida del Pozo

Seguimos con la sección de “El sueño de escribir”. Una sección muy especial para mí, por compartirla con grandes escritores y amigos. En este caso os quiero presentar a Aida del Pozo. Conocí a Aida de la manera más inesperada y juntas “sobrevivimos” a una mala experiencia en la que vimos una de las partes más oscuras de gente que quiere aprovecharse de los sueños de los demás (otro día hablaremos de ello).

image_2Aida tiene dos libros en el mercado El Silbido de la serpiente y El día que perdí mi sombra. Con este último se presenta al concurso Amazon Indie (del cual ya os hablé anteriormente y os conté como estaba siendo mi experiencia con Sueño de Cristal)y no podría tener mejores críticas. Pero mejor que sea ella quien os cuente, no os arrepentiréis de conocerla.

  1. Los artistas tienen la fama de maniáticos… Cuéntanos cuáles son tus manías a la hora de escribir. No sé… Más que manías, lo que soy es un tanto caótica. Soy así en toda mi vida, menos en mi casa que está ordenada, en la medida que me dejan dos adolescentes, jajajaja. Pero en el modo de escribir no creo tener manías, Marta. Guardo muchos archivos, eso es cierto. En pinchos, en escritorio, en el trabajo, en otro pincho…, durante cierto tiempo estuve llevando un colgante con un pincho con mis obras. Quizás esa es mi mayor manía, si puede llamarse así, que guardo en mil lugares mis novelas.
  2. ¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído? Más bien voy a decirte el primer libro que leí y que me impactó: CIEN AÑOS DE SOLEDAD, de Gabriel García Marquez, en el año 1981. Comencé a leerlo y enseguida cogí papel y bolígrafo y me hice un árbol genealógico -la novela debe leerse tomando apuntes de este tipo- y no pude parar de leer. Así que en un día ya la había leído. Entremedias, iba a la cocina o donde estuviera mi madre y leía párrafos de la historia. Estaba entusiasmada con la lectura. Al final, recuerdo que comenté a mi madre: “mamá, solo por esta novela, daría el Nobel a García Márquez. Y así, como sabes, recibió el galardón al año siguiente. Me alegró mucho la noticia. No era para menos.
  3. ¿Y cuál es ese libro que nunca conseguiste acabar? Siento decirlo pero ha habido uno que me regaló un amigo que me ha sido imposible acabar: LOS DETECTIVES SALVAJES, de Bolaño. Lo intentaré pero creo que no voy a conseguirlo.
  4. La mayoría de los escritores lo hacen desde pequeños aunque no se deciden a publicar hasta mucho más mayores. ¿Conservas tus primeros escritos? ¿Cuál fue tu primera historia? Conservo no solo mis escritos de pequeña sino poemas de mi abuela pasados a máquina Olivetti. De los míos, tengo una carpeta llena, algunos pasados a máquina y otros a mano, con una letra horrible, todo hay que decirlo, y anotaciones en los márgenes y dibujitos. Ahora los leo y quizás recupere una pequeña historia infantil de un niño que cree ser huérfano y descubrirá que no lo es…
  5. ¿Cómo decides el título de tus obras? ¡Madre mía! Me cuesta horrores. Acabo de escribir y digo… “¿Y ahora, qué, Aidi? Porque si la historia es importante, el título debe ser llamativo, tanto o más que historia. Es la carta de presentación de una novela, junto con la portada, contraportada y sinopsis. De la primera que publiqué en AMAZON, EL SILBIDO DE LA SERPIENTE, lo tenía claro como el agua pues las serpientes, de modo indirecto, son protagonistas singulares de la historia. De EL DÍA QUE PERDÍ MI SOMBRA, la que presenté al Concurso Amazon, lo tenía menos claro, pero salió cuando releí la novela y descubrí que el resumen de toda la historia estaba en la primera página del Capítulo 1, cuando la protagonista, Noelia, rememora con su amiga Pilar cuándo fue el día en que perdió su sombra y dejó de ser ella misma, metáfora de ser absorbida por la personalidad de otro, dejarse influir y perder por completo la autoestima y la libertad de acción y pensamiento. En cuanto a mis otras novelas, fue algo parecido: releí y encontré el título entre las páginas.
  6. ¿Planificas tus obras o te dejas llevar por la historia? Salvo el aspecto físico, Marta, no planifico nada. Como ya comenté en una entrevista en el blog de Mister M., hace unas semanas, mis personajes me llevan y yo, que soy muy obediente, me dejo llevar… Bromas aparte, tengo la enorme fortuna de que, hasta la fecha, así ha sido, pues mis personajes me abducen y me sumergen en la historia de tal modo, que lo único que yo hago es teclear. A veces siento que están más vivos que yo misma. Van creando situaciones, van conduciéndome hacia donde ellos desean y yo solo escribo. Y una vez que creen que han contado lo que deseaban contar, me dicen, “Aidi, que hemos acabado…”, y pongo FIN y ahí nos despedimosimage_1 y yo lloriqueo un poquito, pero se me pasa enseguida, cuando me toca repasar sus andanzas.
  7. Admítelo, ¿A que te cuesta más hacer la sinopsis que el libro? Ahora en serio, ¿Cuál es para ti la parte más difícil dentro del proceso de creación y publicación de un libro? Todas son duras, Marta pero, como te he comentado antes, el título, la parte estética de la obra que se materializa en una atrayente portada para el lector y la sinopsis, son momentos culminantes que ponen la guinda al pastel de la obra. Una tarta puede saber muy rica pero si la cobertura y el acabado no llaman la atención…
  8. ¿Qué piensas cuando ves tu nombre en la portada de un libro? ¿Qué voy a decirte que no sepas, supongo? Me siento orgullosa. En mi caso porque jamás encontré en mi círculo familiar apoyo alguno y ver mi obra acabada y en la portada mi nombre, así como que en el Concurso Amazon, EL DÍA QUE PERDÍ MI SOMBRA ocupen uno de los primeros lugares en la tabla, es maravilloso. Yo siempre creí en mí pero que ahora también crean los lectores, me hace sentir aún mejor.
  9. Es normal “enamorarse” de tus personajes, pero… ¿has odiado a alguno? ¿Cuál es con el que te ha sido más difícil empatizar? Jamás he odiado a ninguno, pero sí he tenido un sentimiento encontrado por un personaje de una novela que no he publicado aún y no sé si llegará a ver la luz. Decir que estaba basado en una persona real por la que me inundan ese tipo de sentimientos. En cuanto al resto de personajes, hasta los más oscuros han venido a mí envueltos en un gris profundo y triste, pero con el deseo de convertirse en seres azules. Por tanto, no soy yo quién para odiarlos. Aun es más, a algunos de mis malos malísimos les tengo una gran simpatía.
  10. Cuéntanos una buena y una mala experiencia que te haya sucedido desde que publicaste tu primer libro. Una mala es, como te he comentado, ser algo así como una paria en mi propia familia. Nadie me hacía ni caso, jajajajaja. También he tenido una experiencia no relacionada directamente con la publicación de EL SILBIDO DE LA SERPIENTE pero sí con mi ilusión por las letras y ser indie y dar a conocer mis novelas al público lector. Descubrí que hay personas que juegan con esa ilusión que nos hace a los independientes un tanto vulnerables y que, en aras a la solidaridad, nos intentan vender una moto que nosotros no deseamos comprar. Por cierto, estoy deseando montar en moto jajajaja, pero en la que yo quiera, no en la que me quieran montar…
  11. Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, ¿Cuál te falta? Y si los has hecho todos, ¿Qué sueño añadirías? ¿Puedo ser mala? Mmmmm, jajajaja, mejor no… Voy a ser políticamente correcta y un poquito seria, Marta, pues la pregunta lo requiere. Desearía que las personas allegadas a mí, sueñen conmigo como yo lo hago cuando creo mis relatos y novelas. Y que me lean muchas personas y también lo hagan. Me siento muy feliz cuando leo un comentario en Amazon de alguien a quien no conozco, de un lector que me dice haber soñado con mis obras y me siento más feliz todavía cuando un seguidor de las redes sociales que han comprado la primera de mis novelas me escribe y me pide que le envíe la segunda. No puedo describir la sensación con palabras, solo expresar mi más sincera gratitud.

Y porque no solo de libros vive el escritor… Un cuestionario rápido

  • Una película ¡Qué difícil solo una! MEJOR IMPOSIBLE
  • Un deporte Más que un deporte, el entrenamiento cardiovascular y las pesas.
  • Un color Azul
  • Una canción Hallelujah en la versión de Jeff Buckley
  • Un grupo de música Mecano, por todo lo que significó en mi adolescencia.
  • Un actor/actriz Charles Chaplin
  • Una ciudad Madrid, pese a su caos… maravilloso.
  • Comida favorita Una buena paella.
  • Una estación Verano
  • Un adjetivo para definirte Rebelde.

Y para terminar, un momento para publicitarte, ¿Por qué los lectores deben comprar tus libros?

Usaría un conocido slogan publicitario, de lo mejorcito que los publicistas han hecho jamás, jajajaja: BUSQUE, COMPARE, Y SI ENCUENTRA ALGO MEJOR, ¡CÓMPRELO!, pero me parece que no va a valer, ¿verdad? Así que seré más yo… Me gusta soñar, creo que lo hago a diario, me gusta escribir, sé que lo hago bien y que los lectores empatizan con los personajes de mis novelas. Si CREES EN TI, de ti nacen buenas historias. Por eso invito a leerme, porque creo que si yo sueño y sueño con el alma expuesta, ellos sentirán como yo. FIN DE LA HISTORIA. Y gracias por esta oportunidad, Marta. Enhorabuena por esta iniciativa y mi agradecimiento a los lectores por confiar en mí.

 

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