El sueño de escribir: Andrea Dones

Buenas, volvemos con el sueño de escribir y hoy nos visita Andrea G. Dones a la que conocí en el II evento de Escritores y lectores… Una autora que seguro que os sorprenderá. Bicos. Sed felices

  1. Los artistas tienen la fama de maniáticos… Cuéntanos cuáles son tus manías a la hora de escribir.
    Tengo algunas, es cierto. La más importante es que suelo escribir en la cama, ya sea tumbada o sentada, pero las sillas y yo no nos llevamos nada bien. También suelo escuchar música tanto antes como durante la sesión de escritura, para ayudarme a meterme en la historia. Y el formato de Word tiene que ser específico, con letra Times a 12 y justificado. Si no, me vuelvo un poco loca.
  2.  ¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído?
    Recuerdo que cuando aprendí a leer lo hice con libros de poemas para niños de Gloria Fuertes y de García Márquez. Luego, el primer libro que recuerdo haber leído por mi cuenta, más allá de los que había en el colegio, fue la colección de Kika Superbruja y también El Caballero de la Armadura Oxidada. A partir de ahí, ya nunca pude parar.
  3.  ¿Y cuál es ese libro que nunca conseguiste acabar?
    En general se me suelen atragantar las novelas románticas y eróticas que están tan de moda. Es un género que no me enamora, por irónico que suene.
  4.  La mayoría de los escritores lo hacen desde pequeños aunque no se deciden a publicar hasta mucho más mayores. ¿Conservas tus primeros escritos? ¿Cuál fue tu primera historia?
    Sí, en mi caso es verdad. Empecé a escribir desde muy niña, y el primer poema que recuerdo tener en papel (aún debe andar por ahí, traspapelado) fue de cuando tenía algo menos de ocho años. Escribí mucha poesía durante mi infancia y adolescencia, y aún lo hago, pero poco a poco fui tanteando el terreno de los relatos cortos y finalmente de la novela. Recuerdo que el primer intento de novela que escribí, con unos doce o trece años, fue sobre vampiros, de terror gótico, con mucha influencia de Anne Rice. Quizá debería tratar de recuperarla…
  5.  ¿Cómo decides el título de tus obras?
    Depende de la obra. Los poemarios suelo bautizarlos al final, buscando una sola palabra impactante que plasme la esencia del libro. Con los relatos y las novelas, a veces es así también, pero otras es el título lo que primero me viene a la mente y a partir de esa sencilla premisa va surgiendo toda una historia.
  6.  ¿Planificas tus obras o te dejas llevar por la historia?
    Un poco de cada. Suelo planificar una escaleta básica que me sirve para guiarme a lo largo de la historia, avanzar sin perderme ni atascarme o recordarme hacia dónde me dirijo. Sin embargo, esa escaleta es muy flexible al principio y a menudo la forma de llegar de un punto al siguiente suele ser bastante improvisada.
  7. Admítelo, ¿A que te cuesta más hacer la sinopsis que el libro? Ahora en serio, ¿Cuál es para ti la parte más difícil dentro del proceso de creación y publicación de un libro?
    Pues la verdad es que sí, la sinopsis es una de las cosas que más me cuestan. A parte de eso, creo que lo que más me cuesta es dar por terminado un libro.  Siempre me pregunto si hay alguna forma mejor de decir esto o si aquella escena es la más adecuada para la historia. Siempre pienso que hay una forma mejor, como si ya estuviera hecha y yo tuviera que encontrarla. A veces me vuelve un poco loca y tengo que cerrarla en un arrebato de impulsividad para no seguir dándole vueltas eternamente.
  8. ¿Qué piensas cuando ves tu nombre en la portada de un libro? Orgullo, que además es un sentimiento al que estoy muy poco acostumbrada. Lo veo ahí, sobre la cubierta, y los miro como si fueran mis hijos, como si tuvieran un trocito de mi alma. Aunque también da un poco de miedo saber que otras personas se asoman a un rinconcito tan íntimo de ti.
  9. Es normal “enamorarse” de tus personajes, pero… ¿has odiado a alguno? ¿Cuál es con el que te ha sido más difícil empatizar? Odiar, odiar, creo que no. Trato de darle humanidad y verosimilitud incluso a los antagonistas y villanos, así que suelo empatizar con la mayoría. Quizá haya uno, un maltratador, con quien sí que siento cierta rabia cuando me toca meterme en su piel o en el de los personajes que le rodean.
  10.  Cuéntanos una buena y una mala experiencia que te haya sucedido desde que publicaste tu primer libro. Malas experiencias como tal no creo que haya habido aún, aunque quizá sí metería aquí lo difícil que es abrirse camino en el mundo literario. Hay muchísima competición y a menudo cuesta mucho destacar y llamar la atención para darte a conocer. Como buena experiencia, tengo dos inolvidables: que mi segundo libro, Psique, quedase finalista de los Premios Círculo Rojo 2018, y que ese mismo libro haya ayudado, según me han contado ellas mismas, a mejorar la salud mental de algunas personas e, incluso, salvarle la vida a una. Creo que con eso ya ha cumplido más que de sobra mi propósito y mis expectativas.
  11. Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, ¿Cuál te falta? Y si los has hecho todos, ¿Qué sueño añadirías? Me falta el hijo, que aún soy bastante joven. Aun así, la verdad es que soy bastante soñadora, añadiría sacarme las oposiciones de Psicología Clínica, un doctorado en neuropsicología, aprender a tocar el cello, firmar con una gran editorial…

Y porque no solo de libros vive el escritor… Un cuestionario rápido
(¡Lo siento, no puedo elegir solo una!)
 Una película: Origen, Matrix, Sleepy Hollow
 Un deporte: boxeo, poledance y waterpolo

 

 Un color: morado, negro y turquesa
 Una canción: Ruska, de Apocalyptica
 Un grupo de música: Blutengel, Papa Roach
 Un actor/actriz: Alan Rickman, Colin Firth
 Una ciudad: Florencia
 Comida favorita: tortilla de patata, salmón al horno
 Una estación: Otoño

 Un adjetivo para definirte: Resiliente

Y para terminar, un momento para publicitarte, ¿Por qué los lectores deben comprar tus libr

os?

Porque las cosas están cambiando, la sociedad está cambiando y yo tengo algo que decir. Lo que escribo es siempre un acto de rebeldía y una provocación al mismo tiempo. No escribo para entretener, sino para comunicar, para transmitir, para dejar plantada la semilla de la reflexión. Mi ambición más imposible es tratar de hacer del mundo un lugar un poco mejor a través de mis letras.

 

Si queréis adquirir

 algunos de sus libros, no dudéis en hacer clic en el título de cada uno de ellos 😉

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