El sueño de escribir: Joana Arteaga

Otro lunes y aquí estamos… Con mi sección favorita: El sueño de escribir. Y hoy nos acompaña Joana Arteaga. Mi amistad con Joana comenzó de una manera divertida. Habíamos coincidido por Facebook, habíamos hablado un poco y yo me había quedado prendada de la portada de su libro “El mundo contigo”. Como recordaréis fui al RA y el sábado me fui a comer con un grupo de escritoras. Estuvimos charlando, riéndonos, etc… Y llegó un momento en el que empezamos a intercambiarnos marcapáginas (cosas de escritores, jejeje). Y allí veo el precioso marcapáginas con esa portada… ¡¡Habíamos estado toda la comida juntas y no habíamos caído en que éramos nosotras!! Y claro, cuando encuentras a alguien tan despistada como tú, pues es inevitable hacerte amiga… Además de ser las únicas con chupas de cuero 😛

Anécdotas a parte quiero deciros que me he leído su preciosa trilogía en 15 días (con sus correspondientes comentarios en Amazon). ¿Cómo no recomendaros que hagáis lo mismo si a mi me ha enamorado? 

Os dejo con ella que ya sabéis que yo me enrollo demasiado jejeje

  1. Los artistas tienen la fama de maniáticos… Cuéntanos cuáles son tus manías a la hora de escribir.

A la hora de escribir no tengo muchas manías. Necesito paz, que no haya gente alrededor o la tele puesta. Que no me raye mucho la música (o sea, que esté de acuerdo con mi estado de ánimo), ponerme ropa cómoda y poco más… ¡Ah! Y escribir en arial, ¡¡¡no soporto la times!!! Jejeje.

  1. ¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído?

Eso es algo que nunca podré olvidar: Mujercitas, de Louise May Alcott. Me lo regalaron en mi séptimo cumpleaños y, desde entonces, he mantenido un ardiente romance con la literatura. Gracias a las aventuras de las cuatro hermanas March es que adoro leer y, sobre todo, gracias a Jo, es que siempre quise ser escritora.

  1. ¿Y cuál es ese libro que nunca conseguiste acabar?

Si te digo la verdad, soy tan tozuda, que hasta los libros peñazos los he acabado por terminar. No me gusta dejar un libro a medias y lo acabo más por cabezonería que otra cosa. Pero tengo una excepción: Al este del Edén, de Steinbeck, que se pasó el plazo de leerlo un par de veces (era libro de biblioteca y había que devolverlo) y lo dejé entonces (hace casi veinte años). Eso sí, tengo promesa hecha, de corazón, de volver a cogerlo un día y acabarlo, como que me llamo Joana Arteaga.

  1. La mayoría de los escritores lo hacen desde pequeños aunque no se deciden a publicar hasta mucho más mayores. ¿Conservas tus primeros escritos? ¿Cuál fue tu primera historia?

Por desgracia no conservo nada de mis primeras obritas. Soy un poco desastre (o lo era entonces) y, con una pena terrible puedo decir que anterior a los veinte años apenas conservo nada. Y es una pena, porque empecé a escribir casi cuando aprendí a juntar letras. De muy pequeñita ya tenía cosas en la cabeza que necesitaba sacar a través de la literatura. A los ocho años, por ejemplo, escribí una obra de teatro, La Vieja Caja que, incluso, mis amigas y yo representamos, con cobro de entrada y todo… a los diez, hacía fanfics de Norte y Sur, la serie de Patrick Swayze, y a los doce reescribí la obra de Navidad del cole… como ves, me viene de muy muy muy atrás, jejeje.

  1. ¿Cómo decides el título de tus obras?

Bufff, qué difícil encontrar a veces títulos. La verdad es que algunos de mis títulos han llegado antes incluso que la historia (Juntos somos invencibles y La Princesa de Central Park), pero otros ha habido que esperar a que llegaran muy avanzado el relato o, incluso, una vez acabado (como me pasó con Clávame las uñas en el corazón). En cualquier caso, el cómo no sabría explicarte. Simplemente, por alguna razón, llegas a la conclusión de que ESE, ese justamente, ha de ser el título de tu historia.

  1. ¿Planificas tus obras o te dejas llevar por la historia?

Clávame las uñas en el corazón, que es la obra más ‘compleja’, por ir todo el rato hacia atrás, no necesitó, curiosamente, de ningún guion, salió sola, del tirón, en apenas una semana. Y hoy, puedo decir con orgullo, que apenas ha tenido correcciones de trama, porque el puzzle se encajó casi solo desde el principio. Con El mundo, contigo, por ejemplo, tenía una guion bastante definido del que casi no me salí. Pero con las siguientes he ido dejando que fuera la historia, de nuevo, la que me guiara a mí, en lugar de encauzarla yo a ella.

  1. Admítelo, ¿A que te cuesta más hacer la sinopsis que el libro? Ahora en serio, ¿Cuál es para ti la parte más difícil dentro del proceso de creación y publicación de un libro?

Tú misma lo has dicho, las sinopsis son taaaaaaaaaaaaaaaaan odiosa jajaja. En algunas no cuesta tanto, pero en otras obras, el parte duele más que hacer un libro entero. También el ir aumentando partes de la trama y hacer que encajen con el contexto y con el ambiente del libro, eso también a veces es capaz de volverte loco.

  1. ¿Qué piensas cuando ves tu nombre en la portada de un libro?

Pues que he cumplido un sueño. Porque era el sueño de mi vida desde los siete años, que comencé a escribir… creo que eso lo resumen un poco. Es una sensación maravillosa, como parir un hijo y ver que es tan bonito y está tan cargado de esperanzas. Me pasa cada vez, con cada novela, que tengo que recordarme que es real, que tengo uno, dos, varios libros ya, que el sueño se ha convertido en realidad…

  1. Es normal “enamorarse” de tus personajes, pero… ¿has odiado a alguno? ¿Cuál es con el que te ha sido más difícil empatizar?

No me cuesta empatizar con mis personajes, ni con los buenos ni con los menos buenos. Siempre trato de entenderlos, todo el mundo es así por alguna razón. Y eso es un gran ejercicio para la vida en general. Si tratamos de ver por qué la gente es como es y hace lo que hace, quizá juzgaríamos menos y sacaríamos conclusiones con menos precipitación.

  1. Cuéntanos una buena y una mala experiencia que te haya sucedido desde que publicaste tu primer libro.

La buena, desde luego, ha sido (además, de ver cumplido el sueño, de lo que antes hablábamos) conocer a tantísima gente gracias a los libros: lectores que te escriben, que empiezan a interactuar contigo y se convierten en amigos; otros autores que te ofrecen amistad y consejos. Eso no tiene precio, la parte humana del acto de publicar.

Por el otro lado, la mala parte es esa gente que no considera que seas una persona con sentimientos o que no le dé valor a tu trabajo. No me refiero a la gente que opina que no le ha gustado tu historia (que eso es subjetivo y debemos aprender y asimilar que no le podemos gustar a todo el mundo), sino a esa otra que va a dañar tu imagen, a pisarte solo para emerger ellos por encima. Gracias a Dios tengo poco de lo segundo en mi haber, pero lo veo a diario y me parte el corazón.

  1. Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, ¿Cuál te falta? Y si los has hecho todos, ¿Qué sueño añadirías?

He plantado un olivo, tengo una pequeña Olivia en casa y he escrito libros, (en cuyas páginas siempre hay una Olivia), como ves, la lista está completa. Pero siempre hay sueños por cumplir: quiero viajar más, quiero poder hacer de la escritura mi trabajo en exclusiva, quiero perder quince kilos, quiero aprender a lidiar con lo malo de una forma más asertiva… tantos y tantos sueños… espero cumplir un par más de ellos en breve, para ir sumando a la lista y que esta no deje nunca de crecer.

Y porque no solo de libros vive el escritor… Un cuestionario rápido

  • Una película El paciente inglés de Anthony Minghella.
  • Un deporte Tenis.
  • Un color Rosa (¡siempre!)
  • Una canción Creep de Radiohead
  • Un grupo de música Muse (¿No quedó claro en Juntos somos invencibles? Jejeje)
  • Un actor/actriz Ewan McGregor
  • Una ciudad Nueva York, por supuesto. LA ciudad.
  • Comida favorita Las lentejas.
  • Una estación Verano.
  • Un adjetivo para definirte (¿Solo uno?) Versátil.

Y para terminar, un momento para publicitarte, ¿Por qué los lectores deben comprar tus libros?

Mis libros son cuentos, son fábulas dulces sobre gente buena a la que le pasan cosas malas también, pero que saben salir adelante. Son historias que radiografían el alma femenina pero, sobre todo, que exploran la bondad de las personas, esas en la que yo (quizá de forma inocente o estúpida) aún sigo creyendo. Si algo tienen en común Martina, Miriam y Diana es su capacidad de ayuda para con el prójimo. Algo que, poco a poco, cada vez es menos común en este mundo (dentro de poco catalogarán mis libros como fantasía o ciencia ficción, estoy convencida).

Los mensajes de estos libros son siempre positivos, generosos, llenos de buen rollo, pero sin dejar de lado las realidades de la vida, esas que la deslucen un poco: que si Marie es infiel, que si Declan tiene leucemia, que si de Diana abusaron de pequeña… porque la vida puede ser muy bonita y, a la vez, muy pero que muy perra.

Así que, para quien busque historias reales, de gente real y mensajes positivos y llenos de buen rollo, mis pequeñas novelas están dispuestas a cumplir su cometido y hacer soñar a quien se adentre en ellas.

3 comentarios en “El sueño de escribir: Joana Arteaga”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *