Verdadero o falso: Mito sobre los escritores

El oficio de escritor está lleno de luces y sombras y de muchas leyendas, muchos mitos, muchos tópicos… ¿Cuáles son verdaderos? ¿Cuales falsos? Veamos!!!

  • Todos los escritores tienen musas (o musos como tan de moda está decir). FALSO. Eso o de mi se han olvidado. Sé que esá de moda buscar modelos o actores para inspirarnos en nuestros personajes… Yo no puedo. No. Como mucho podría decir que mis musas y musos son todos aquellos con los que me cruzo…
  • Miedo a la página en blanco. VERDADERO. Aunque no es miedo… No. Más bien es terror. Hay días en los que no te sale nada, que te obsesionas, que llegas a pensar que se te ha acabado la imaginación… ¿Mi solución? Hacer muchos garabatos.. Así no está en blanco… 😛
  • Somos todos unos borrachos. FALSO. Y me diréis… Marta, que sabemos lo que te gusta el Bourbon y el vino… Me habéis pillado. Pero no todos son así. En serio, todo lo contrario. No suelo escribir cuando he tomado una copa de más y si lo hago, luego no me entero de mi propia letra… Así que no sirve para mucho. ¡¡Las pelis han hecho mucho daño!!
  • El escritor es solitario. VERDADERO y FALSO. Ya empezamos… Es verdadero que el acto de escribir conlleva una soledad (escribir rodeado de gente es un poco difícil, aunque yo tengo que hacerlo a veces… Si no no tendría tiempo) pero el resto del tiempo… somos personas normales y corrientes (y no… no nos quemamos si nos da la luz del día, ¿O eso eran los vampiros). Es más… Yo considero que un escritor tiene que haber vivido para poder escribir.
  • Los escritores envidian a otros escritores. FALSO. A ver… que esto es delicado. Dejémoslo en no todos. No la mayoría. Que hay envidias y rencores… Por supuesto. Pero como en todos los oficios. Siempre te podrás encontrar con gente que piensa que para qué ellos triunfen, otros deben caer… Siempre habrá gente que opine que su libro es mil veces mejor que el tuyo y que si el tuyo se vende mejor, algo habrás hecho. Pero eso pasa en cualquier trabajo.
  • Los escritores son pedantes y se lo tienen creído. FALSO. Pues aquí como antes. Depende del caso. Siempre habrá gente a la que se le suba a la cabeza y otros que no. Yo suelo pensar que a los que se le sube es porque no tienen otra cosa más en la vida (O que no se le sube otra cosa, :P).
  • Todas nuestras novelas son autobiográficas. VERDADERO Y FALSO. A ver… ¡Qué más quisiéramos que vivir tantas aventuras (o no, depende del tema del libro)! Pero sí es cierto que, queramos o no, algo de nosotros se queda ahí. Sobre todo nuestros sentimientos. Eso no podemos sacarlo de la nada.
  • Estamos todos deprimidos. FALSO. Más bien algunos deprimen… No, en serio. Tenemos nuestros buenos y nuestros malos momentos. Lo que sí es cierto es que en estos últimos, escribir nos ayuda a no hundirnos.
  • El escritor nace, no se hace. NI PUTA IDEA. Es verdad. Creo que, como en todas las artes, hay algo de innato, algo en su interior… Pero si no se perfecciona, si no se lee, si no se aprende… Pues no sirve de mucho. Pero, lo siento, NO TODO EL MUNDO PUEDE ESCRIBIR. Vale, juntar letras sí. Escribir con coherencia, sí. Pero transmitir, contar historias… No. Es como si porque si dijéramos que cualquiera puede pintar (¿Qué pasa que no somos todos Picasso, Goya, Dali?) o actuar… Hay cosas que no se aprenden.

Y el mito más importante de todos:

  • Los escritores son grandes amantes. VERDADERO ¿Alguna duda? Solo pensar una cosa… Si tenemos la imaginación suficiente para imaginar tantas historias y escenas… ¿Cómo no vamos a hacerlo en otros aspectos de nuestra vida? 😛

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada. Y que me comentéis si conocéis más mitos 😉

Sed felices. Bicos

De Madrid a mi block de notas: La Almudena

Hoy 9 de noviembre, los madrileños celebramos la Almudena, pero pocos saben por qué precisamente hoy se celebra este festivo en nuestra ciudad. Ni siquiera se suele saber la fecha en la que nuestra inmensa catedral fue terminada, ¿Alguna idea? ¿Y si os digo que los últimos retoques se terminaron de dar unos días antes de la boda de nuestro actual rey, Felipe VI, en el 2004? La obra de esta Catedral duró más de 100 años y fue llamado “el proyecto sin fin”. La primera piedra la puso Alfonso XII (Tatarabuelo de nuestro rey) en 1883.

La estatua original de la virgen de la Almudena fue traída a Madrid desde Tierra Santa por el Apóstol Santiago (o, más seguramente, por alguno de sus discípulos; pero queda “más chulo” que fue el mismísimo Apóstol); pero se perdió. La talla que actualmente podemos contemplar en el crucero de la iglesia está datada entre finales del siglo XV y principios del XVI y es de pino. Dicen que hubo una intermedia entre estas dos, pero si existió, está también desaparecida (¡Qué bien que cuidamos por aquí a las vírgenes!).

Pero vamos a lo importante. Tenemos la estatua original en una Madrid asediada por las hordas musulmanas y los madrileños tomaron la decisión de esconder sus objetos más preciados, entre ellos esta pequeña escultura de su virgen, cuya ubicación fue pasando, de boca en boca, generación tras generación, hasta que Madrid volvió a caer en manos cristianas (sobre el siglo XI) y la imagen pudo volver a ser recuperada.

Y aquí comienza la leyenda. El paradero de la talla había ido pasando, como ya habíamos comentado, de generación en generación; pues nos encontramos con una chiquilla, de nombre María a la que su madre fallecida le había trasmitido la información… Con tal mala suerte que la pobre María no conseguía recordar el lugar exacto. Alfonso VI que llegaba de reconquistar Toledo, volvía a Madrid con la intención de poder ofrecer a sus súbditos una visión de la famosa Virgen, enfureció al enterarse de que no se sabía el sitio exacto de la muralla donde se había ocultado y dio dos semanas de plazo para encontrarla antes de empezar a derribar todas las murallas, dejando a Madrid a la intemperie de posibles ataques.

El plazo acababa, como habréis imaginado, el 9 de noviembre. El pueblo decidió hacer una procesión en torno a las murallas buscando la intervención Divina. María, desolada, también asistió. La procesión avanzaba sin resultados hasta que al pasar por la Cuesta de la Vega, frente a un granero (Me diréis, ¿Por qué nos dice el detalle tonto de lo del granero? A continuación lo entenderéis ;P ), María gritó y el muro empezó a derrumbarse y apareció. La Virgen, intacta. 400 años después.

Y aquí viene la discusión sobre el nombre de la Virgen. Algunos dicen que como fue encontrada cerca de un granero, se le dio el nombre de “Almudena” (almud en árabe es una medida de trigo); otros dicen que viene de almudayna “en el muro”.

Y por daros otro pequeño dato, esta vez de la estatua actual. La cabeza de la Virgen tiene un pequeño orificio para poder anclar la corona. Pues en una de sus restauraciones se encontró partículas de policromía y restos de maderas más antiguas que la propia estatua. Una de las teorías es que provienen de la Imagen original (Imaginad, si es cierto, ¡¡¡tienen más de 2700 años!!!) Lo único seguro es que se conservan, actualmente, en un tubo de ensayo dentro de la peana de la Virgen.

Espero que hayáis disfrutado de esta pequeña leyenda…

Sed felices, bicos.