Una historia de Madrid: La ronda del Pecado Mortal

Buenos días,

Como sabéis, una de las cosas que destacan del libro de Sueño de Cristal es que además de conocer una bonita historia de esperanza y superación, hacéis un paseo por Madrid y su historia.

Hoy, con motivo del próximo estreno de la segunda parte de Sueño de Cristal: El amanecer de un sueño, quiero contaros una historia de Madrid que conocí hace poco y me parece muy interesante… El título de este post ya es un gran aliciente para conocer qué oculta esta historia…

Hoy nos remontamos al siglo XVIII con Felipe V en el poder. Y con una fijación: acabar con la prostitución en las calles de Madrid. Y para eso creó la ronda de “La Santa Hermandad de María Santísima de la Esperanza y Santo Zelo en la Salvación de las Almas”.  Un nombre muy largo que el pueblo renombró como “la ronda del Pecado Mortal”.  Esta ronda era una versión de la que había visto ya en Sevilla.

¿Queréis saber qué hacía dicha ronda? Estaba formada por inquisidores, religiosos capuchinos y voluntarios moralistas… un grupito muy “peculiar” que deambulaban por las calles portando negras capuchas y que  a la luz de un farolillo recitaban frases como la siguiente:

“Alma que estás en pecado,
si esta noche te murieras,
piensa bien a dónde fueras.

Para los cuerpos que pecan
en tactos y viles gustos,
hay los eternos disgustos.

Mujer mundana, si tienes
los pies en la sepultura,
¿qué pretende tu locura?

Esa culpa que cometes,
mira atento y considera,
que podrá ser la postrera.

De este sueño en que te tiene
tu viciosa vida, adivierte
no te despierte la muerte.”

Pero no, no solo se dedicaban a atemorizar con frases y una escenografía terrorífica, no. Su misión también era escarmentar a los pecadores (prostitutas y clientes).

La gente, atemorizada, solía tirarles monedas por las ventanas. Solían tirarlas envueltas en un papel ardiendo para que pudieran ver donde caían (recordad que no había luz en las calles).  Las prostituidas que “aceptaban” huir de esa vida eran llevadas al  Convento de Maria Magdalena de la Penitencia, ubicado en la Calle Hortaleza. El pueblo, para variar, también lo rebautizó bajo el nombre de “El convento de las Recogidas” (hoy sede de UGT).

La ronda pervivió hasta 1842.  La llegada del alumbrado a las calles y la guardia urbana acabó con este grupito tan adorable… 😉

¿Os ha gustado la historia? Si es así no dudéis en compartir la entrada 😉

Esta historia no está en “El amanecer de un sueño” pero sí otras… Y si aún no habéis leído Sueño de Cristal… No sé a qué esperáis.  Click en la imagen 😉

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